La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático realiza inspecciones periódicas en canteras de San Carlos de Bariloche para supervisar la actividad extractiva, verificar el cumplimiento de la normativa ambiental y garantizar un aprovechamiento responsable de los recursos destinados a la construcción y la obra pública.
Las recorridas permiten verificar las condiciones de explotación, relevar información sobre el estado de los predios y controlar el cumplimiento de las medidas ambientales exigidas para la actividad. Estos controles se realizan de manera periódica en las distintas etapas de funcionamiento de cada cantera y constituyen una herramienta fundamental para acompañar el desarrollo de la actividad minera con criterios de sustentabilidad.
En Bariloche, las canteras cumplen un rol estratégico al proveer áridos utilizados en la construcción de viviendas, obras de infraestructura, caminos y distintos proyectos vinculados al crecimiento de la ciudad y su zona de influencia. Materiales como arena, ripio, canto rodado y áridos de diferentes granulometrías forman parte de la base de numerosas obras que impulsan el desarrollo local.

Durante las inspecciones, el personal técnico de la Secretaría evalúa aspectos vinculados a la protección ambiental, entre ellos la preservación de cursos y cuerpos de agua, el manejo del suelo fértil removido durante las tareas extractivas, la correcta gestión de residuos y efluentes, y el cumplimiento de los planes previstos para el cierre y la remediación de las áreas intervenidas.
Además de supervisar los sectores actualmente en explotación, los controles permiten conocer la planificación de las empresas respecto a futuras áreas de trabajo, ampliaciones de infraestructura o proyectos vinculados al uso posterior de los predios.

Estas tareas forman parte de la política provincial de acompañar las actividades productivas mediante una presencia activa del Estado, garantizando que el aprovechamiento de los recursos minerales se realice de manera responsable, con previsibilidad para el sector y resguardando el ambiente para las futuras generaciones.
A través de estas acciones, Río Negro fortalece el control sobre una actividad esencial para el desarrollo de las ciudades, promoviendo un equilibrio entre crecimiento, producción y cuidado ambiental.