La travesía partirá desde la desembocadura del Arroyo Castilla, en la costa neuquina, y finalizará en la emblemática playa de San Carlos de Bariloche. El recorrido será de aproximadamente 8 kilómetros en línea recta, atravesando oleaje marcado y corrientes predominantes que soplan de oeste a este.
En esta oportunidad, el cruce tendrá además un profundo valor simbólico: Gustavo estará acompañado por combatientes de Malvinas, rindiéndoles homenaje en una travesía que une deporte, memoria y resiliencia.
La largada está prevista para este martes 17, a las 8:30 horas, con posibilidad de trasladarse al 18 o 19 de febrero, dependiendo de las condiciones climáticas y de seguridad.
No es la primera vez que Gustavo demuestra su compromiso con la Causa Malvinas. El nadador es reconocido en el mundo por haber cruzado en 2006 el Estrecho de San Carlos, que separa las Islas Malvinas, homenajeando a los caídos en el Conflicto del Atlántico Sur de 1982.
Con una destacada trayectoria en la década del 90, que lo llevó a ocupar el segundo puesto del ranking mundial de aguas abiertas en 1998, Oriozabala construyó una carrera única marcada por casi setenta cruces alrededor del mundo. Entre sus hazañas más importantes se encuentran el doble cruce del Estrecho de Gibraltar, el cruce del Canal de la Mancha, la victoria en el Lago San Juan de Canadá y el primer puesto en la exigente prueba “Escape de Alcatraz”, en California (Estados Unidos).
“Los sueños no se cumplen, se trabajan”, resume Oriozabala, sintetizando la filosofía que sostiene cada uno de sus desafíos, brazada a brazada. Un dato que eleva aún más la exigencia del desafío es que Oriozabala realizará el cruce sin traje de neoprene ni ningún tipo de protección térmica, afrontando el agua en su estado natural y confiando exclusivamente en su preparación física y mental.