El procedimiento ocurrió durante la tarde del viernes, cuando los efectivos de la Comisaría 4° detectaron en plena zona céntrica un Volkswagen Gol Trend gris que ya había sido observado en registros fílmicos incorporados a investigaciones por robos cometidos bajo la modalidad de inhibidores.
A partir de esa información previa, los uniformados comenzaron un seguimiento discreto del rodado mientras recorría distintas calles de Cipolletti. La situación llamó aún más la atención cuando uno de los ocupantes descendió del vehículo y continuó caminando, mientras el conductor siguió circulando hasta estacionar a pocos metros.
Sin perder de vista los movimientos de ambos sospechosos, los efectivos avanzaron con coordinación. En ese momento, el conductor intentó regresar apresuradamente al automóvil, una actitud que generó sospechas inmediatas entre el personal que participaba del operativo.
Frente a esa situación y con la presencia de testigos, se realizó una requisa de urgencia sobre el vehículo. Allí fue encontrado un inhibidor tipo handy utilizado para bloquear señales de alarmas y cierres centralizados, un elemento clave en este tipo de delitos que suele afectar a vecinos que dejan pertenencias dentro de sus autos creyendo que quedaron correctamente cerrados.
Además, durante el procedimiento se secuestraron nueve tarjetas bancarias, una tarjeta de billetera virtual y tres teléfonos celulares. Todos los elementos quedaron a disposición de la Justicia junto con el vehículo utilizado por los delincuentes.
Los dos hombres fueron demorados como parte de una causa por hurto. Uno de ellos, según surgió de las tareas investigativas, ya había sido identificado previamente en imágenes relacionadas con otros hechos similares ocurridos en la ciudad.
El operativo volvió a poner en evidencia la importancia del trabajo preventivo y de análisis que realiza la Policía de Río Negro para detectar vehículos y personas vinculadas a delitos reiterados.