La decisión de sostener el operativo fue adoptada por la Unidad Regional II luego de los procedimientos realizados desde el viernes, que permitieron reforzar la presencia policial en los sectores señalados por los vecinos y obtener resultados positivos en materia preventiva.
Uno de los puntos donde se concentró el despliegue es el paseo del Canalito, un espacio de circulación y encuentro que durante determinados horarios suele ser elegido por grupos de motociclistas. La presencia de la BMA permite realizar controles dinámicos y mantener una vigilancia permanente sobre el sector.
Otro de los lugares incluidos en los recorridos es la plaza del Óvalo, en el barrio Quintu Panal, donde también se registraron reclamos de vecinos vinculados con la concentración de motos, los ruidos y situaciones que afectan la convivencia.
El trabajo de los efectivos motorizados apunta a anticiparse a posibles conflictos y evitar que estas concentraciones deriven en situaciones que afecten a quienes viven o transitan por esos sectores. La estrategia combina patrullaje preventivo, identificación y control de vehículos y personas cuando las circunstancias lo requieren.
La continuidad de los procedimientos responde directamente a los planteos recibidos al 911 RN Emergencias. De esta manera, la planificación operativa se adapta a los sectores donde la comunidad manifiesta una mayor preocupación y permite reforzar la presencia policial en los momentos de mayor circulación.
La BMA, junto con el personal de la Unidad Regional II, sostiene así una presencia activa en puntos estratégicos de Roca, con el objetivo de prevenir situaciones que afecten la tranquilidad y fortalecer la seguridad en los espacios públicos.
Estas acciones forman parte del esquema de Río Negro Seguridad Inteligente, que combina presencia territorial, información preventiva y coordinación operativa para orientar los recursos policiales hacia los lugares donde la comunidad necesita una respuesta concreta.