El Gobernador Alberto Weretilneck destacó el resultado el trabajo de la Policía de Río Negro, el Ministerio de Seguridad y Justicia y la Justicia Federal. Ratificó que la lucha contra el narcotráfico es una decisión política de su gestión: “No vamos a retroceder ni a mirar para otro lado, vamos a perseguir a las bandas, desarticular sus estructuras y usar todas las herramientas del Estado para sacar la droga de nuestras calles”.
Se trata de la continuidad del operativo. El primer golpe se produjo en mayo, cuando se realizaron 9 allanamientos simultáneos: 8 en Allen y 1 en Bariloche. En esos procedimientos se secuestraron 1,6 kilos de cocaína, 1,1 kilos de marihuana, armas de fuego, vehículos, dinero y teléfonos celulares.
La investigación permitió además reconstruir la estructura de la organización y determinar distintos roles, desde el abastecimiento y traslado hasta la distribución de la droga.

Pero el trabajo no terminó con aquellos allanamientos. A partir del análisis de los teléfonos secuestrados, los investigadores encontraron nuevos elementos que llevaron a sospechar que uno de los vehículos incautados podía tener un compartimiento oculto.
La Policía volvió entonces sobre un Ford Focus secuestrado durante el operativo y, con tecnología especializada y la intervención del perro detector “Máximo”, realizó una nueva búsqueda exhaustiva.
Debajo de la zona de la luneta trasera encontraron un espacio especialmente acondicionado. Allí había 5 paquetes rectangulares que contenían 5,499 kilos de cocaína, cubiertos con grasa roja, papel carbónico y cinta de embalar para dificultar su detección.
Los envoltorios tenían además distintos logos identificatorios que ahora forman parte de la investigación.

Con este nuevo hallazgo, el Operativo “Audi” ya permitió secuestrar 7,169 kilos de cocaína y 1,165 kilos de marihuana. Además, se realizaron nuevos allanamientos en Allen y requisas en unidades penitenciarias de General Roca, donde se incautaron teléfonos y otros elementos de interés para la causa.
Detrás de este resultado hay 13 meses de investigación, inteligencia criminal, tecnología, trabajo especializado y coordinación entre la Policía de Río Negro, la Justicia Federal y los organismos penitenciarios.