El procedimiento comenzó cuando efectivos del Cuerpo de Seguridad Vial de Allen realizaban un control frente a la unidad, ubicada a la altura del kilómetro 1.198. Al observar el paso del Polo, los policías advirtieron que la patente trasera no era legítima y le indicaron al conductor que detuviera la marcha.
Sin embargo, el vehículo continuó su recorrido. Los efectivos iniciaron una persecución que se extendió hasta el kilómetro 1.190, donde finalmente lograron interceptarlo e identificar a su conductor.
Durante la verificación, el hombre presentó la documentación del automóvil. La cédula también generó sospechas entre los efectivos, por lo que el vehículo fue trasladado hasta la unidad para realizar una inspección más detallada.
La revisión permitió detectar que ambas patentes eran apócrifas. Además, los policías encontraron signos de intervención sobre la numeración del motor, con una pieza de chapa numerada colocada sobre la base del block y stickers de seguridad que también aparentaban ser falsos.
La inspección permitió localizar además la numeración original del motor en otro sector del vehículo. A partir de esa identificación se realizó la consulta correspondiente y apareció el dato que terminó de cambiar el procedimiento: el VW Polo fue robado en Morón, provincia de Buenos Aires, con fecha del 22 de julio de 2026.
Ante el hallazgo, se iniciaron las actuaciones judiciales correspondientes y se dio intervención de la fiscalía de turno y la Justicia Federal.
El procedimiento volvió a mostrar la importancia de los controles sobre las rutas provinciales y nacionales, donde la identificación de vehículos y la consulta de sus datos registrales permiten detectar unidades robadas.
Estos procedimientos forman parte de una estrategia de Río Negro Seguridad Inteligente, que combina controles territoriales, sistemas de identificación y consulta de información para fortalecer la prevención y facilitar la detección de vehículos vinculados con delitos.